- ¿Alguna vez me amaste?
- ¿Lo dudas?
- Contesta.
- Sí, alguna vez. ¿Y tú? - Esquivo su mirada, no tengo el valor para contestarle pero mi lengua es más rápida y olvido que debo tener tacto con la gente.
-No lo creo, sentía cosas por ti... No lo dudo, pero no creo que fuera amor... No hubiéramos acabado así si hubiera sentido amor.
La respuesta la desarma, pero trata de disimular sin mucho éxito.
- Oh... Bueno. Eso me gano por preguntarte cosas que no necesitaba saber.
- Perd...
-No, no lo digas - me interrumpe con lágrimas en los ojos. Gira su cabeza para que no lo note. - ¿Por qué me preguntaste si te ame?
- Necesitaba oírlo, he tenido una pésima racha.
- ¿Y era motivo para destrozarme? Yo estaba bien, no necesitaba verte ni escuchar eso, tú me insististe en vernos, y todo para que te sintieras mejor y poder arruinar bellos momentos que tenía en mi memoria?
- No debiste preguntar
- Lo sé, y no tú no debiste responderme eso ni insistir tanto en verme... Es mi culpa por confiar nuevamente en ti.
Sin decir más se levanto para alejarse a paso veloz.
Nunca la volveré a ver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario